LA TRINCHERA DE LAS PALABRAS

martes, mayo 16, 2006

SOÑÓ QUE SE DORMÍA


Tal y como había sucedido en anteriores noches, cerró sus ojos, como quien cierra una ventana, y a la vez abrió su mente. Cada sueño que tenía se teñía de pesadilla, en la cual, él siempre corría y corría de esos pasos que le seguían; eran pisadas de dos personas distintas, corriendo tras él, cada vez más rápido, los pasos se clavaban en el asfalto haciendo que resonaran más alto y más cerca, pero cuando miraba hacia atrás, no veía a nadie, tan sólo los escuchaba.

Con el paso de las noches, aprendió la manera de librarse de sus dos perseguidores anónimos, cada vez que sentía ya los pasos muy cerca de su espalda, y ese escalofrío llamado terror le acariciaba la columna vertebral de arriba hacia abajo lentamente, despertaba. Pero los dos cazadores ya conocían esa estratagema, y no se dejaban sorprender, cuando creían que lo iba a hacer, se agarraban a sus pestañas y se quedaban recolgando, como hábiles trapecistas, los cuales iban trepando por ellas sin el menor esfuerzo hasta que él conseguía despegar sus párpados.

Sin embargo, esta noche los volvió a sorprender, ellos creyeron que se despertaría y saltaron a sus pestañas (que parecían patas de araña), y él sencillamente soñó que se dormía.